GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger

Día 20-La Eucaristía, fuente, centro y cúlmen de la vida cristiana


ORACION INICIAL
¡Venid, oh Jesús! Hoy debéis habitar conmigo. Ignoro lo que me traerá el día de hoy: penas o alegrías, dichas pesares. Ahora ya os doy gracias por do lo que vuestra mano paternal se digne enviarme. ¡Bendito seáis! Pero no olvidéis, oh buen Jesús, que yo temo los sufrimientos y no me atrevo a llevar mi cruz sino sostenido por Vos. No quiero llorar, sino reclinado sobre vuestro divino pecho. Venid, Jesús, mi buen Jesús.

SANTO EUCARISTICO

San Máximo confesor



“La participación en la vida divina
“Concedió la vida divina haciéndose él mismo alimento, de un modo que sólo conoce él y quienes han recibido de él tal sensibilidad de la inteligencia, de manera que, por la degustación de este alimento, saben, por conocimiento verdadero que "el Señor es bueno"; el cual, mezcla, para divinizarlos, a quienes comen de él, con una cualidad divina, de manera que es llamado, con toda claridad, pan de vida y de potencia. (Interpretación del Padre Nuestro)

“Porque Cristo, que ha vencido el mundo, nos guiará en el combate, y nos armará con las leyes de los mandamientos y, conforme a estas leyes, con la remoción de las pasiones; y unirá, mediante el amor, a la naturaleza humana consigo misma. Y, siendo Él pan de vida, de sabiduría, de conocimiento y de justicia, moverá nuestro apetito insaciablemente hacia Él y, por la realización de la voluntad del Padre, nos hará semejantes a los ángeles en su adoración, manifestando por nuestra conducta, y mediante una buena imitación, la beatitud celeste.

Y de allí nos guiará luego al supremo ascenso a las realidades divinas, al Padre de las luces, haciéndonos partícipes de la divina naturaleza, por la participación por gracia del Espíritu Santo, por la cual recibiremos el título de hijos de Dios, portando íntegramente al autor todo de esta misma gracia e Hijo del Padre por naturaleza, sin circunscribirlo ni mancharlo; de quien, por quien y en quien tenemos y tendremos el ser, el movimiento y la vida.

MEDITACION EUCARISTICA
La Eucaristía, fuente, centro y cúlmen de la vida cristiana
Autor: Arquidiócesis de Guadalajara


OBJETIVO
Tomar conciencia de que la Eucaristía es fuente, centro y culmen de la vida cristiana, para celebrarla existencialmente y tomar de ella la gracia para continuar viviendo lo que en ella celebramos.

NOTAS PEDAGOGICAS
Hacer notar que la celebración de la Eucaristía no es un momento aislado de la vida, sino que toda la vida, obras y trabajos, se presentan como ofrenda en el altar y, terminada la celebración, ésta se continúa en la vida ordinaria.

Con este tema pretendemos darnos cuenta de que la Eucaristía requiere de una preparación, celebración y transformación, para que sea fuente, centro y culmen de nuestra vida cristiana.

Se sugiere que el catequista que va a desarrollar este tema lo haga creativamente, de manera que los participantes queden motivados a celebrar, vivir y anunciar su fe, teniendo como centro la Eucaristía.

Muchos cristianos, aunque frecuentan este sacramento, desconocen aspectos esenciales del mismo. Es el momento de ayudar a valorar los signos sacramentales como expresiones de la vida de Dios para nosotros.

“La Eucaristía es ‘fuente y cima de toda la vida cristiana’ (LG 11). ‘Los demás sacramentos, como también todos los ministerios eclesiales y las obras de apostolado, están unidos a la Eucaristía y a ella se ordenan. La sagrada Eucaristía, en efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, al propio Cristo, nuestra Pascua’ (PO 5).

La Eucaristía significa y realiza la comunión de vida con Dios y la unidad del Pueblo de Dios, por las que la Iglesia es ella misma. En ella se encuentra a la vez la cumbre de la acción por la que, en Cristo, Dios santifica al mundo, y del culto que en el Espíritu Santo los hombres dan a Cristo y por El al Padre.

Finalmente, por la celebración eucarística nos unimos ya a la Liturgia del Cielo y anticipamos la vida eterna, cuando Dios será todo en todos (ver ICo 15, 28).

En resumen, la Eucaristía es el compendio y la suma de nuestra fe: ‘nuestra manera de pensar armoniza con la Eucaristía, y a su vez la Eucaristía confirma nuestra manera de pensar’ (San Ireneo)” (CIC 1324-1327).

La Eucaristía es la fuente de la misión del cristiano y de la comunidad eclesial, porque infunde en el corazón la caridad de Cristo y la esperanza del reinado de Dios.

La Eucaristía ayuda a la Iglesia a comprender su vocación y misión. Alimentándose del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, la comunidad eclesial toma conciencia de que es enviada a anunciar y hacer presente el reinado de Dios en nuestra sociedad.

El disolverse de la asamblea constituye también una invitación: “Glorifiquen al Señor con su vida, pueden irse en paz”. La Misa se prolonga en las calles, en las casas, en los lugares de trabajo y de tiempo libre. El cristiano, transformado por la participación en el misterio de amor de Cristo, asume la caridad como principio que da forma a toda su vida: este sacramento nos hace compartir nuestros bienes temporales y espirituales. Si queremos honrar el Cuerpo de Cristo no hemos de descuidarlo cuando se encuentra desnudo. No hemos de rendirle honor en el templo con telas de seda y luego descuidarlo fuera, donde sufre de frío y desnudez. Aquél que ha dicho: “esto es mi Cuerpo” (Mt 26, 26), es el mismo que ha dicho “tuve hambre y ustedes me dieron de comer” (Mt 25, 35), y “cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de estos mis hermanos, me lo hicieron a mí” (Mt 25, 40). ¿De qué sirve que la mesa eucarística esté llena de cálices de oro, cuando él muere de hambre? Hemos de comenzar a saciarlo en el hambriento, después podremos honrarlo también en el altar. La colecta de dinero y de otros dones que se hace durante la presentación de las ofrendas es un gesto emblemático, que quiere estimular nuestro compromiso constante a favor de la comunidad y de los pobres.


- ¿A qué nos compromete la participación en la Eucaristía?
- ¿Qué consecuencias trae para nuestra vida el que la Eucaristía sea fuente, centro y culmen a través de la cual recibimos la vida de Dios?

Vamos a expresar a Jesús nuestro agradecimiento por darnos la Eucaristía como centro, fuente y culmen de nuestra vida cristiana, con las siguientes aclamaciones:

· ¡Gracias, Jesús, porque en la Eucaristía eres centro, fuente y culmen de nuestra vida cristiana!

· ¡Gracias, Jesús, porque con tu Cuerpo y Sangre transformas nuestra vida!

· ¡Gracias, Jesús, porque nos invitas a comer de tu Cuerpo y a beber de tu Sangre para seguir caminando y trabajando por la construcción de tu Reino en nuestro mundo!




ORACION FINAL

Gracias Señor, porque en la última cena partiste tu pan y vino en infinitos trozos, para saciar nuestra hambre y nuestra sed...

Gracias Señor, porque en el pan y el vino nos entregas tu vida y nos llenas de tu presencia.

Gracias Señor, porque nos amastes hasta el final, hasta el extremo que se puede amar: morir por otro, dar la vida por otro.

Gracias Señor, porque quisistes celebrar tu entrega, en torno a una mesa con tus amigos, para que fuesen una comunidad de amor.

Gracias Señor, porque en la eucaristía nos haces UNO contigo, nos unes a tu vida, en la medida en que estamos dispuestos a entregar la nuestra...

Gracias, Señor, porque todo el día puede ser una preparación para celebrar y compartir la eucaristía...

Gracias, Señor, porque todos los días puedo volver a empezar..., y continuar mi camino de fraternidad con mis hermanos, y mi camino de transformación en ti...

Gifs Animados de Caliz y Eucaristias - Imagenes Animadas de Caliz y Eucaristias
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
loading...
TRANSLATE


EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified

Recibe por correo esta pagina